Clima y cambio de emociones

¿El clima afecta nuestro estado emocional?

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Se dice que el cambio de clima y la llegada del verano son determinantes en la mejora del estado de ánimo. Buscamos algunos datos que podrían respaldar estas suposiciones.

El clima influye de manera significativa en personas que sufren del trastorno afectivo estacional (SAD), trastorno en el que los episodios de depresión ocurren durante la misma temporada cada año. Esta condición expone un patrón estacional común en que las caídas emocionales surgen en el otoño/ invierno y se remiten en la primavera/ verano. Se evidencia una relación entre la exposición de los afectados a luz natural y la mejora emocional (Oren et al., 1994).

Fenomenos naturales y empatía colectiva

Los cambios climáticos y fenómenos ambientales también evocan desbalance emocional en las personas. Quienes viven en zonas de alto riesgo de desastres y fenómenos climáticos como huaycos, huracanes, tornados, inundaciones y tsunamis pueden estar en alto riesgo de estrés físico y mental. No sólo por los eventos en sí, sino por la recuperación ante estos. Se percibe un aumento de acciones empáticas y, como explica Rebecca Solnit en su libro A Paradise Built in Hell (2009), los eventos naturales son seguidos por aumentos en la conducta altruista y de solidaridad social. 

Ante el fenómeno del niño del año 2017, entidades locales brindaron donaciones por más de 2.300 toneladas y el aporte internacional fue de 200 toneladas; asimismo, durante el invierno, ante los duros friajes en la sierra del país, los índices de donaciones tienden a aumentar.

Por otro lado, las altas temperaturas se relacionan con el aumento de crímenes de violencia, particularmente asesinatos, según un análisis de 60 estudios por la Universidad de California en Berkeley (2013). La investigación sugiere que el alza de crímenes puede darse debido a que más gente se encuentra en las calles y los días son más largos, por lo que hay más oportunidades para el crimen.

El clima del día a día también tiene efecto en el estado de ánimo, si uno está de buen humor, lo más probable es que el mal clima no tenga mayor influencia, pero si uno ya se encuentra mal, un día frío y triste podría influir negativamente sobre uno. Algunas investigaciones por la Universidad de Hamburgo han identificado un vínculo entre el clima y los niveles de felicidad.

Las temperaturas medias más cálidas en el invierno y las temperaturas medias más bajas en el verano parecen estar correlacionadas con el aumento de la felicidad. Y, por supuesto, los inviernos suaves y los veranos más fríos hacen que sea fácil salir al aire libre durante todo el año. Además de facilitar la actividad física, simplemente pasar tiempo fuera se ha asociado con niveles de estrés más bajos y un mayor bienestar.

Ivanna Zlatar
Ivanna Zlatar

Experience Designer